Ley de donación de órganos
24 Ene 2012 | Noticias | 1 Comentario
El proyecto de ley de trasplantes se encuentra en debate en la Comisión de Salud del Senado y ha sido criticado por especialistas del tema.
Mientras se discute en el Congreso modificaciones a la Ley de Donante Universal, que pretende aumentar el número de personas donantes de órganos con el fin de salvar vidas, la forma legal de llegar a este propósito no convence a los especialistas del tema.
El proyecto de ley que se debate en la Comisión de Salud del Senado establece que todo individuo mayor de 18 años se convertirá de manera automática en donante de órganos, a menos que sus familiares o cercanos presenten una documentación fidedigna, otorgada ante notario público, de la cual emane que en vida el potencial donante manifestó su voluntad de no serlo.
El Ministro de Salud, Jaime Mañalich, afirma que el objetivo de esta propuesta es que la mayoría de los chilenos se convierta en donante, lo que aumentaría el número de trasplantes anuales de 333, en el 2011, a 690 para este 2012.
Médicos e instituciones comentan que el cambio en la legislación no es la medida adecuada para resolver el problema con la cantidad de donantes de órganos, pues se establece en el proyecto dejar sin efecto la expresión de voluntad que más de dos millones de personas han efectuado en los últimos dos años para no ser considerados donantes.
Por su parte, la Vicedecana de las Carreras de la Salud de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo, Dra. Liliana Jadue, expresó su opinión acerca de este tema en una carta al director del diario El Mercurio.


Donacioncondicionada dice:
La donación de órganos debiera ser obligatoria, para toda persona que potencialmente recibiría un órgano si se enfermase él o alguien de su familia. Pero sólo dentro de un grupo social homogéneo; no quisiera que mis partes beneficiarán a ricos o delincuentes. Si alguien acomodado va a recibir algo tan valioso que le permitirá extender su vida o la de su familia, pareciera lógico indagar sobre su estilo de vida y la real contribución que ha hecho por mejorar la condiciones sociales del grupo en donde probablemente se encontrará el donante.
Si el donante ha sufrido carencias y desventuras por un sistema injusto que permite el enriquecimiento ilimitado, y que con seguridad ha contribuido a generar las afecciones que le darán muerte, por la falta de controles médicos que permitan pesquisar precozmente sus enfermedades, por vivir en condiciones inseguras derivadas de su pobreza etc, etc, etc, no pareciera lógico que beneficie con su carga vital a quienes han pavimentado la carretera de la desigualdad, provocándole la muerte.
En derecho existe un aforismo que señala, “quien puede lo más puede lo menos” el cual permitiría a una persona condicionar a través de una declaración, revestida de las formalidades legales pertinentes; la eventual donación de sus órganos, estableciendo ciertos parámetros en donde ésta pueda tener lugar, limitando de esta forma el acceso de potenciales beneficiados indeseables, y fomentando a contrario sensu, la prolongación de vidas realmente valorables.
Esto que pareciera casi un atentado en contra de los derechos humanos, no es más que la real razón, del por qué no hay más donantes en Chile; o si no, pregunten a una asesora del hogar si beneficiaría a su déspota patrón, o a los trabajadores, a sus explotadores jefes.