El apoyo del ICIM en investigación en niños con Epidermólisis Bulosa, conocidos como niños Piel de Cristal, ha sido de suma importancia, específicamente en el diagnóstico molecular de nuestros pacientes, permitiendo muy precozmente predecir y prevenir complicaciones. Con la información genética hemos podido dar consejería a las familias, lo que es crítico en la toma de decisiones sobre los riesgos de que esta enfermedad se repita. El tratamiento de heridas crónicas ha sido de tal impacto, que ha permitido el manejo de otras enfermedades complejas de la piel.