Taller de tejidos para familias de niños con enfermedades crónicas en el Hospital Padre Hurtado

“Liliput” es el nombre de la iniciativa impulsada por el Centro de Genética y Genómica, que busca ser un espacio de trabajo y encuentro para los cuidadores de los “Niños y adolescentes con Necesidades Especiales de Atención en Salud”.

Un taller de tejidos para las familias de los llamados pacientes “Naneas” – Niños y Adolescentes con Necesidades Especiales de Atención en Salud – del Hospital Padre Hurtado, es la iniciativa impulsada por el Centro de Genética y Genómica de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo.

Este taller, que tiene como fin la comercialización de ropa y tejidos para niños y niñas, confeccionados a mano y con material de buena calidad, nace ante la necesidad de otorgar un espacio de encuentro para los cuidadores de niños con enfermedades crónicas que se atienden en el recinto hospitalario.

Busca ser inclusivo y cada participante se compromete en la medida de sus posibilidades. Su trabajo es remunerado y bajo los términos del “comercio justo”. Reciben el material con el que pueden trabajar en su hogar, en las salas de espera o en las reuniones que se realizan cada martes en el Hospital Padre Hurtado, instancia que les permite generar una red de apoyo fundamental para los diversos objetivos terapéuticos.

María Luisa Guzmán, enfermera del Centro de Genética y Genómica que lidera esta iniciativa junto a la doctora Gabriela Repetto, explica que el cuidado y atención que los menores con estas características demandan es muy elevado, lo que se traduce en terapias y hospitalizaciones en un número superior a lo que requiere cualquier niño. “Además, muchos de ellos tienen discapacidad física y/o mental, por lo que requieren asistencia en múltiples actividades de su vida diaria”, cuenta.

Por esta razón, es que las madres o cuidadores de pacientes Naneas “usualmente no trabajan o deben renunciar a su fuente laboral para asumir estos cuidados”, agrega la especialista.

De este modo, y con la intención de profesionalizar el taller y ampliarlo a la comunidad, la diseñadora Fernanda Nancuvilu toma a su cargo el taller, realizando capacitación y perfeccionamiento a las trabajadoras, asesorando en la creación de modelos, aportando con su marca “Liliput”. A su vez, cuenta con el apoyo de la abogada Loreto Fuenzalida, que se encarga de la búsqueda de oportunidades de  financiamiento y  comercialización.

Ambas aportan su trabajo de manera voluntaria con compromiso y solidaridad, pero buscando la formación de una microempresa sustentable. La materia prima proviene de donaciones y con aportes monetarios  iniciales del Centro de Genética y Genómica de la UDD.

Compartir