Enfermedades respiratorias: Cuidados y recomendaciones

Según el Instituto Nacional de Estadísticas la tercera causa de muerte en Chile es por enfermedades del sistema respiratorio. Estas se concentran en los menores de dos años y en personas sobre los 65 años, especialmente si tienen otras enfermedades crónicas que necesitan mayores cuidados.

El Ministerio de Salud ya implementó la campaña de invierno 2018, que aplica estrategias para enfrentar el aumento de la demanda de atención por enfermedades respiratorias. El objetivo parte por orientar y educar sobre la prevención, especialmente en lo que tiene relación con los síntomas de estas enfermedades, consejos para evitar contagios virales y el buen uso de la red asistencial.

Luis Enrique Vega, broncopulmonar infantil de Clínica Alemana y académico UDD, destaca que el peak de consultas aún no llega a los servicios asistenciales y enfatiza en las condiciones bajo las cuales se desarrollan estas enfermedades, cómo impactan los cuidados, la contaminación y el propio ambiente dentro del hogar.

¿Quiénes se ven más afectados?  

Los grupos de riesgo son los niños menores de dos años, que tienen un desarrollo inmunológico y epitelial que está en formación, también los mayores de 65, embarazadas y aquellos con enfermedades crónicas.

Estas enfermedades respiratorias se transmiten de niño a niño o de adulto a niño, en los virus se busca un responsable en la contaminación, pero aquí se desconoce que la transmisión es de humano a humano por lo tanto si hay un niño con cuadro febril, o con tos, si está con síntomas agudos, evidentemente es el vector y el trasmisor de estas epidemias.

¿Estamos en el peak de consultas?

Si tu revisas las estadísticas de los últimos diez años de los números de consultas atribuidos a virus específicos, estamos muy lejos de las tasas que alcanzamos en otros inviernos. Es difícil estimar una fecha de peak. Estamos hoy día en 30 o 40 casos de manera que el aislamiento viral aún no está en su punto más alto.

¿Cuáles son los factores que se deben considerar a la hora de prevenir?

Hay factores que dependen del huésped, que son diferentes niños a niño, el primero de ellos es la edad, los niños menores de dos años tienen más riesgo de enfermar que los niños grandes, a esto se suma la edad en la que están atravesando su primer invierno y si presentan alguna patología crónica, si el menor es prematuro, si hay enfermedad cardiaca, si es un niño con asma, si tiene alergias, eso determina que enfermes más o enfermes menos.

Otro punto crucial son las condiciones ambientales del aire que respira en su casa, la presencia de tabaco, niños que respiran estufas a gas, leña o parafina tienen más probabilidad de contraer enfermedad respiratoria que aquellos que no, en otras palabras, la calidad del aire de la combustión o de la calefacción es determinante. También influye la ventilación de la casa o el hacinamiento en el hogar, a mayor hacinamiento mayor riesgo de enfermedad, a menor hacinamiento mayor ventilación y por ende menor riesgo de enfermar. Dentro de otros factores cabe destacar las comunas, hay comunas que son más contaminadas que otras, las tasas de contaminación no tienen una distribución geográfica aleatoria están más concentradas hacia determinados sectores de la capital.  Evidentemente la exposición a virus en lugares como salas cunas, que tienen mayor exposición viral.

¿Cuáles son las recomendaciones y cuidados?

De lo más grande a lo mas específico, primero la inmunización, hay enfermedades respiratorias que se pueden prevenir través de vacunas, y el ejemplo es la influenza, único virus respiratorio prevenible y neumococo que es la bacteria prevenible a través de vacuna, todos los otros virus son no prevenibles. Con frecuencia los padres confunden influenza con resfrío. Son síntomas similares e inespecíficos pero la influenza es más grave, los dos hacen fiebre, pero la temperatura es más alta en influenza, los dos producen dolor, malestar, cefalea, pero en el caso de la influenza el síntoma es más duro. Un niño con resfrío puede seguir asistiendo al jardín, un niño con influenza no puede moverse de la cama.

Lo recomendable es tener una calefacción sana y segura, preocuparse de la ventilación de la casa, realizar el aseo de manos, controlar las alergias cuando estas existan, un tratamiento antialérgico disminuye el riesgo de enfermar y de tener complicaciones. Estos niños por lo general hacen un resfrío que termina en bronquitis, otitis, neumonía, los niños no alérgicos es poco probable que desarrollen estas tres condiciones.

Acudir a Urgencias si:

  • Se observa alterada la frecuencia respiratoria del niño y su respiración es rápida y agitada.
  • Se hunde el pecho y las costillas al respirar.
  • Hay quejido respiratorio.
  • Deshidratación o dificultad para comer.
  • Decaimiento

¿Cuándo no ir a urgencias?

Cuando hay síntomas que no interfieren con la vida del niño, los síntomas respiratorios en la mayoría de cuadros son inespecíficos, significa que diferentes virus pueden tener la misma explicación clínica. Cuando uno ve tos, congestión, fiebre, no puede diferenciar si ese virus es el A, B, C, o D. Estos síntomas en un recién nacido son una condición de riesgo, y se testea, pero estos mismos síntomas en un niño de cinco años no necesitan pasar por un laboratorio y teniendo un manejo de la congestión nasal, analgésicos, hidratación, puede ser suficiente. No hay que abusar del laboratorio en grupos que no son de riesgo solo con la intención de encontrar el nombre del virus.

 

 

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