
El pasado viernes 24 de julio, en uno de los auditorios del Edificio de Postgrado de la Universidad del Desarrollo (UDD), se realizó el primer encuentro del panel de oncólogas y oncólogos expertos en cáncer de mama, instancia que forma parte del proceso de elaboración de una nueva Guía de Práctica Clínica (GPC) para el tratamiento de esta enfermedad en el contexto nacional.
El encuentro corresponde al primero de dos que tienen como propósito analizar y discutir las implicancias de distintas prácticas clínicas a partir de la experiencia de las y los especialistas participantes, integrando además la perspectiva, preferencias y bienestar de las pacientes.
El proyecto es impulsado por la Sociedad Chilena de Oncología Médica (SCOM), con el apoyo de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo, a través del Comité de Investigación de la carrera de Odontología. Esta iniciativa constituye la primera guía de práctica clínica desarrollada por la SCOM y busca aportar recomendaciones pertinentes para la realidad sanitaria nacional.
El coordinador clínico de esta GPC y miembro de la SCOM, Dr. Juan Pablo Miranda, explicó que el impacto esperado del trabajo es doble: por una parte, contribuir a mejorar la calidad, transparencia y trazabilidad de las recomendaciones y, por otra, favorecer una adopción más homogénea de estas en la práctica clínica. Esto último, mediante una vinculación explícita entre la certeza de la evidencia disponible y la fuerza de cada recomendación.
“El principal valor de la guía no es solo ‘ordenar’ la evidencia, sino traducirla en recomendaciones útiles para la realidad asistencial”, señaló el Dr. Miranda.
La nueva guía se está desarrollando bajo la metodología GRADE, un enfoque que permite integrar la experiencia de especialistas con la mejor evidencia científica disponible. Esta metodología evalúa el grado de certeza de la evidencia considerando los potenciales riesgos y beneficios de cada intervención, además de factores como las preferencias de las pacientes, los costos, la equidad y la factibilidad de implementación.
De esta manera, el proceso permite transformar la evidencia científica en recomendaciones clínicas, que pueden ser fuertes o condicionales de acuerdo con el nivel de certeza y el contexto evaluado. Asimismo, incorpora mecanismos destinados a reducir la influencia de opiniones individuales y potenciales conflictos de interés en la elaboración de las recomendaciones.
La Dra. Ingibord Araya, oncóloga y participante del panel, destacó la diversidad de experiencias que reúne el grupo de especialistas, quienes cuentan con trayectoria en el tratamiento del cáncer de mama tanto en el sistema público como privado.
“Esta guía no solo incluirá recomendaciones pertinentes para ambos sistemas de salud, sino también va a considerar cuáles son los recursos disponibles y va a indicar las bases mínimas para poder indicar un tratamiento adecuado a las pacientes para, desde ahí, irlo mejorando”, afirmó.
La participación de profesionales con experiencia en distintos contextos asistenciales busca que las recomendaciones sean aplicables a la realidad nacional y consideren las condiciones y recursos disponibles en los diferentes sistemas de salud.
El trabajo desarrollado hasta la fecha, junto con sus conclusiones preliminares, será presentado en el VIII Congreso de Oncología Médica, que se realizará entre el 12 y el 14 de agosto en Santiago.
La elaboración de esta nueva guía representa un paso relevante para fortalecer la toma de decisiones clínicas en cáncer de mama, promoviendo recomendaciones