


El director de la carrera de Química y Farmacia de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo (UDD), Heriberto García, participó como expositor en el XLVII Foro Latinoamericano de la Industria Farmacéutica (ALIFAR 2026), uno de los encuentros más relevantes del sector farmacéutico en América Latina y el Caribe, realizado el 4 de junio en un reconocido hotel de la ciudad de Santiago de Chile.
La actividad fue organizada por la Asociación Industrial de Laboratorios Farmacéuticos de Chile (ASILFA), en el marco de la XLVII Asamblea Anual de la Asociación Latinoamericana de Industrias Farmacéuticas (ALIFAR), desarrollada entre el 1 y el 4 de junio. El encuentro congregó a autoridades sanitarias, representantes de la industria farmacéutica, académicos y gremios de 14 países de la región, que en conjunto representan a cerca de 400 laboratorios responsables del desarrollo y producción de medicamentos para millones de personas.
Durante el foro se llevaron a cabo cuatro paneles de conversación centrados en los desafíos actuales de la industria farmacéutica, el fortalecimiento regulatorio, el acceso a medicamentos y la confianza pública en los sistemas de salud. Entre los participantes destacaron el diputado Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados y miembro de la Comisión Mixta de Salud; la directora del Instituto de Salud Pública (ISP), Dra. Catterina Ferreccio; el superintendente de Regulación Sanitaria de El Salvador, Noe García; y el vicepresidente del Colegio Médico de Chile, Dr. Mauricio Osorio.
En este contexto, Heriberto García integró el conversatorio titulado “Calidad garantizada y confianza pública”, instancia en la que se abordaron los desafíos que enfrenta el sistema sanitario para fortalecer la confianza de la ciudadanía en los medicamentos, los tratamientos y las instituciones encargadas de su regulación.
“Como director de la carrera de Química y Farmacia UDD me tocó participar en el conversatorio ‘Calidad garantizada y confianza pública’, donde se abordaron los desafíos del sistema de salud para fortalecer la confianza de las personas en los medicamentos, los tratamientos y las instituciones que los regulan, así como los avances que se han logrado, las mejoras regulatorias a las que debiésemos apuntar, cómo la academia es parte de este ecosistema y qué espera la ciudadanía de los reguladores y de los laboratorios farmacéuticos”, explicó.
Durante su intervención, destacó la importancia de una gestión eficiente y moderna de las instituciones regulatorias para facilitar el acceso y la disponibilidad de medicamentos seguros, eficaces y de calidad.
“Lo primordial es la gestión. Las instituciones ya tienen su prestigio y gestionarlas para una mejor interpretación de las normas regulatorias contribuye al acceso oportuno a medicamentos, así como a procesos más eficientes de autorización, fiscalización y vigilancia sanitaria”, señaló.
Asimismo, enfatizó el rol que cumple la academia en la formación de profesionales capaces de liderar los procesos regulatorios del futuro. “La academia tiene el desafío de preparar profesionales que sean vanguardistas y buenos gestores de los procesos regulatorios, además de generar evidencia y datos que permitan a los reguladores tomar mejores decisiones”, indicó.
Otro de los aspectos abordados en el panel fue la necesidad de fortalecer la confianza entre las autoridades regulatorias y la industria farmacéutica nacional. Según García, esta confianza debe extenderse a todos los niveles de las instituciones encargadas de la regulación sanitaria para favorecer el acceso oportuno a terapias innovadoras y promover procesos más ágiles y eficientes.
El académico destacó además una de las principales conclusiones del foro: la necesidad de fortalecer la colaboración entre la academia, los organismos reguladores, la industria farmacéutica y la ciudadanía.
“Lo que se concluye de los paneles es la importancia de la comunicación y de una adecuada interpretación de las normas para facilitar procesos que permitan una mayor disponibilidad de medicamentos seguros, de calidad y eficaces. La academia, el ente regulador y la industria farmacéutica deben estar conectados entre sí y con la ciudadanía”, afirmó.
Finalmente, García subrayó las oportunidades que tiene Chile para consolidarse como un polo de desarrollo farmacéutico en la región.
“Desde la academia asumo el compromiso de que Chile debe transformarse en un polo farmacéutico que genere más empleo, inversión y capital humano especializado. Para ello debemos fortalecer la confianza y la buena fe en los procesos regulatorios. Podemos avanzar significativamente si se generan las condiciones para impulsar la inversión y la investigación farmacéutica en nuestro país”, concluyó.