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Noticias

Recetas e industria farmacéutica

Dr. Juan Pablo Beca I y Dra. Sofía Salas I.

El Mercurio
14 Marzo 2006

Señor Director:
El reportaje sobre fotocopia de recetas médicas en farmacias e incentivos que ciertos laboratorios dan a los médicos (“El Mercurio”, 11 de marzo) hace pública una compleja práctica de mercado que se ha puesto en marcha en la mayoría de los países occidentales. Queda en evidencia un conflicto de intereses, y, como siempre, la información pública contribuye a la transparencia y a evitar conductas inaceptables.

Este problema se relaciona con los costos de la salud y también con el sistema de mercado que rige hoy en día el ejercicio de la medicina, adoptando prácticas que son habituales en otros ámbitos económicos. Las causas son complejas y comprometen a la industria farmacéutica, farmacias, médicos y a las empresas de marketing que generan y venden información.

La creación de bases de datos de consumo y las presiones a los médicos mediante incentivos económicos, regalos o viajes generan graves problemas. En primer lugar, se atenta contra la privacidad de los enfermos, violando el secreto profesional que obliga a todos quienes conocen la enfermedad y el tratamiento de las personas. Además, se controlan las indicaciones médicas, presionando a los médicos y potencialmente limitando su libertad para prescribir de acuerdo a criterios científicos. Por último, como se ha informado, lamentablemente hay médicos que piden o exigen beneficios para recetar ciertos medicamentos.

Aunque el problema no se ha hecho público en nuestro medio, ha habido preocupación de parte de asociaciones profesionales, de la Asociación de Sociedades Científicas-Médicas de Chile (Asocimed), de grupos académicos en universidades y de algunos ejecutivos de la industria farmacéutica. Se han elaborado diversas recomendaciones para regular las atenciones de la industria a los profesionales, pero es claro que éstas no son suficientes. Éste es un problema de ética de las empresas y de honestidad de los médicos. Por lo tanto, la solución sólo puede estar en el desarrollo de la ética empresarial y en la educación en bioética que imparten la mayoría de las facultades de medicina.

Como médicos docentes, nos esforzamos en esto, pero vemos con preocupación que la sociedad va en otra dirección al aceptar, sin cuestionar su moralidad, las estrategias de mercado basadas en el control de los consumidores y en los incentivos económicos, esta vez aplicados al campo de la salud.

Dr. Juan Pablo Beca