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Congelamiento de embriones

Dr. Juan Pablo Beca
El Mercurio
1 de septiembre de 2005

Señor Director:

La reciente información de prensa acerca de técnicas para disminuir el riesgo de embarazos múltiples en fertilización asistida hace necesaria su discusión para precisar y respetar sus fundamentos bioéticos.

Algunos conceptos utilizados para justificar el congelamiento de embriones, tales como «pre-embrión», «célula en estado de pronúcleo» o «nuevas vidas con identidad biológica pero no ontológica», son términos confusos y carentes de consistencia biológica o filosófica. Un óvulo fecundado ya es un embrión y no una célula, aunque por algunas horas sea un embrión en estado de pronúcleo (antes de la fusión del material genético paterno y materno).

La discusión central es si los embriones tempranos, antes de su implantación en el endometrio, son o no un nuevo individuo humano, quien como tal merece protección y respeto. Disminuir embarazos múltiples generados en fertilización asistida en base a seleccionar y congelar embriones sobrantes no es novedad, es técnicamente factible, es eficaz y se realiza en la mayor parte de las clínicas de fertilización asistida del mundo. Sin embargo, no es posible fundamentar éticamente esta práctica sin considerar a estas nuevas vidas como entidades de menor valor que se pueden mantener congeladas con destino indefinido y probablemente desechadas en el largo plazo.

De hecho, la mayoría de los embriones congelados no serán transferidos a sus madres si la transferencia inicial resulta exitosa. Al igual que en la reproducción natural, el fin último de la fertilización asistida debe ser el hijo engendrado y no la satisfacción de sus padres ni las tasas de éxito de una institución. Si para lograr el éxito de la maternidad y paternidad se acude a técnicas que implican el probable desecho de embriones, se incurre en una transgresión de nuestra obligación moral de respeto a la vida humana.

Por lo tanto, para disminuir el riesgo de embarazos múltiples de manera éticamente indiscutible, la solución no puede ser el congelamiento de embriones. Debe buscarse mediante técnicas que fertilicen menos óvulos y que no conduzcan al desecho de embriones a ningún plazo y en ninguna de sus etapas de desarrollo. Dr. Juan Pablo Beca I.

Centro de Bioética Facultad de Medicina
Clínica Alemana – Universidad del Desarrollo