Un nuevo virus mantiene en alerta a las autoridades sanitarias y causa alarma en la población mundial. Se trata de un tipo de coronavirus, recientemente bautizado como 2019-nCoV, que está provocando un importante brote en China, afectando además a otros países.

Los primeros contagios se dieron en la ciudad de Wuhán, a fines de diciembre del año recién pasado, en un mercado de productos del mar. En menos de un mes, ya son miles los infectados y las muertes van en aumento.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió que aún es prematuro decretar una emergencia internacional, las dudas y preocupación aumentan. Por esta razón, el Dr. Pablo Vial, infectólogo y director del Instituto de Ciencias e Innovación en Medicina (ICIM) de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo, responde algunas preguntas en relación a este virus, sus síntomas, tratamiento, su similitud con experiencias anteriores y analiza si es posible que la enfermedad llegue a nuestro país.

Dr. Pablo Vial, director ICIM

¿Qué es un coronavirus?

Es un tipo de virus que infecta a diversas especies. Hay coronavirus en animales terrestres, marinos, aves, como también en seres humanos. En general, y dependiendo de la especie, causan enfermedades respiratorias, gastrointestinales (diarreas, vómitos), hepáticas y del sistema nervioso central. El coronavirus actual, de acuerdo a los síntomas que se han descrito hasta ahora, afecta principalmente al sistema respiratorio y es similar a otros brotes que ya hemos vivido, donde ‘saltó’ de una especie al ser humano.

Se llaman coronavirus pues son virus que son redondos y tienen una envoltura con unas prolongaciones (proteínas) que salen hacia fuera, por lo que, al mirarlo por el microscopio electrónico, pareciera que a su alrededor tuvieran una corona.

¿Son virus comunes?

En la práctica, ya conocemos hace muchos años coronavirus de la especie humana. Estos producen una enfermedad respiratoria de leve a moderada, pero no grave. Lo que sucede es que como cada especie tiene un coronavirus en particular, si se junta con otro de otra especie, sale uno nuevo. A esto, científicamente, se le llama recombinaciones.

La información con la que contamos hasta ahora muestra que esto es lo que puede haber sucedido en este brote, ya que precisamente los primeros casos aparecieron en un mercado de productos del mar (Wuhán, China), donde también hay otros animales vivos. Ahí no sólo están los animales, sino también sus virus, por lo que se genera el ambiente para que se produzcan recombinaciones.

Ahora, lo que se está haciendo -y que es lo que se debe hacer- es caracterizar este nuevo virus, saber en específico de dónde vino, que especies se juntaron. Se piensa que puede ser de murciélagos o serpientes, pero aún es parte de las acciones que se toman cuando surgen estos brotes.

¿Cómo se transmite este virus entonces? ¿De animal a persona? ¿De persona a persona?

Los eventos iniciales son de animal a persona, lo que se conoce como zoonosis. Muchos de los recombinantes no tienen capacidad de contagiar al hombre, otros sí. Un virus tiene que tener la capacidad de saltar de una especie hacia el ser humano; una vez que hace ese salto, puede ser que el virus infecte sólo a una persona, sin capacidad de propagarse al resto, afectando sólo a quienes están en ese lugar donde se produjo el recombinante.

Epidemiológicamente, lo que se ha visto es que muchos de los eventos iniciales fueron en personas que trabajaban en este mercado, pero luego aparecieron familiares, amigos o turistas que habían estado en contacto con estas personas, que se habían infectado, sin haber estado jamás en el mercado. Entonces, se sospecha que el virus no sólo está dando el salto de animal a persona, sino que una vez que ya está en el hombre, éste es capaz de transmitirlo a sus semejantes.

¿Cuál es la gravedad de este virus? ¿Hay que preocuparse? Se ha visto que sí es capaz de producir la muerte.

Lo primero que se observa de este virus es que es nuevo para la especie humana, por lo que no tenemos ningún rastro de inmunidad. Es una infección con la cual nuestra especie nunca ha estado en contacto, lo que puede producir más daño. No sabemos bien aún, pero pareciera ser un virus que afecta de manera más grave a personas debilitadas, mayores en edad, o con enfermedades crónicas o pulmonares; no es que no afecte a jóvenes, pero sí es más grave en esos casos. También, como tenemos diversidad genética, hay personas con mayor susceptibilidad a algunos virus que otras que, aun siendo sanos, tienen una especial debilidad por infectarse de ciertos virus.

Pero como tenemos experiencias anteriores – ya que este no es el primer coronavirus que hace el salto de animal a personas- hay antecedentes que pueden dar respuestas y luces de lo que puede ocurrir, aunque aún así es bastante impredecible. Estos virus son una caja de sorpresas, no es fácil determinar cuál va a ser el comportamiento en la población general del mundo.

Uno es el virus SARS (Síndrome agudo respiratorio severo), que se originó en China en 2002 – 2003, también a partir de estos mercados con animales vivos, que tuvo 8.600 casos en todo el mundo, diseminándose en 30 países, con una mortalidad de 800 casos (letalidad del 10%). Éste afectó con mayor severidad a personas sobre 65 años.

En 2012, hubo otro brote de coronavirus, en Medio Oriente (MERS), que si bien fue más limitado en cuanto a su expansión geográfica, de los 2.500 casos vistos 860 terminaron en muerte. Es decir, tuvo una letalidad del 34%.

Estos datos, sumado a lo que vemos hoy, un virus que comenzó en diciembre de 2019, que a menos de un mes ya tiene 600 casos, que ya afecta a cinco países, que puede transmitirse de persona a persona, claramente genera preocupación y mantiene alerta a las autoridades sanitarias de los países afectados y de la OMS, quienes buscan hacer todo lo posible para detenerlo y tomar las medidas que sean necesarias para evitar una pandemia mundial.

¿Cuál es el tratamiento?

Por el momento, no sabemos bien el espectro. Es probable que haya muchas personas que se infecten y no presenten síntomas, otras que hagan una enfermedad limitada (fiebre, tos, congestión, dolor de cabeza, mialgias, fatigabilidad) y queden ahí. Otro grupo puede empezar a sentir que les falta el aire y presentar dificultad para respirar, que en medicina se llama disnea. Esas personas lo más probable es que estén desarrollando una neumonía o neumonitis, es decir, el virus está provocando inflamación más profunda y severa, lo que genera un problema respiratorio más grave.  A ellos hay que hospitalizarlos, ver si requieren tratamiento con oxígeno, evaluar su dificultad respiratoria para ver si necesitan respirador o alguna técnica moderna de soporte de la parte respiratoria e ir adelantándose a las complicaciones que pueden ir presentando.

¿Cuáles son las posibilidades que este coronavirus llegue a Chile?

Si uno habla de posibilidades, éstas son bajas, pues dependerá de la capacidad de propagación del virus y de la comunicación que tengamos con los lugares que están siendo afectados. En Chile, no tenemos tanto intercambio con el área donde está dándose este brote. Los países afectados – Japón, Corea, Tailandia, China y Estados Unidos, tienen un gran intercambio de personas. Es más, no me extrañaría que apareciera pronto un caso en Canadá, precisamente por el flujo de personas que existe. Chile está lejos de eso, por lo que es posible predecir que no tendremos casos o que seremos de los últimos países donde aparezca uno.