Linus Holmgren, docente de Medicina

A fines de mayo se realizó la ceremonia de premiación de Profesores de Excelencia de la Universidad del Desarrollo, que se basa en la evaluación que los propios alumnos hacen de los docentes. Esta vez, en la carrera de Medicina, el premiado fue Linus Holmgren.
¿Quién es este profesor, que alterna su actividad asistencial en Clínica Alemana, con la docencia y tutoría clínica en el Hospital Padre Hurtado?

Linus Holmgren (3)Hijo de padres suecos -que se conocieron en las actividades que la colonia realiza en Chile-, el doctor Holmgren estudió Medicina en la Universidad de Chile, hizo la beca de Pediatría en la Universidad Católica y trabajó los primeros años como pediatra en urgencia y UCI, experiencia que fue esencial para migrar hacia lo broncopulmonar, subespecialidad que realizó en el Jackson Memorial Hospital en Miami.

“Estando allá, una de las cosas que más me llamó la atención del proceso educativo fue la horizontalidad entre el alumno y el profesor. Hay jerarquía, pero en la discusión es absolutamente horizontal, lo cual hace que el docente también se enriquezca mucho, porque obliga a estar al día”, dice.

A su regreso, ingresó a la Universidad Católica (1999 al 2012), con fuerte participación en la beca de postgrado, para luego “aterrizar” en la UDD. “Lo que me atrajo fue trabajar en una universidad joven, donde había mucho por hacer… y creo que no me equivoqué, pues he podido hacer un buen trabajo asistencial en la Clínica Alemana, lo que se ha complementado muy bien con volver a un hospital público.”

La docencia ha estado hace varios años presente en la vida del doctor Holmgren. De heDr. noticiacho, comenzó por necesidad, para ayudar a financiar sus estudios, en el preuniversitario Cepech de la Universidad de Chile durante 3 años. Después, cuando las finanzas familiares mejoraron, se enfocó en los estudios, pero el interés por enseñar y transmitir se mantuvo hasta el día de hoy.“Creo que el enseñar es una forma de trascender, dejar algo más y devolver de alguna forma lo que uno recibió. Yo soy una mezcla de Linus Holmgren con alguno de mis mentores, a quienes quise seguir y quise ser como ellos. ¿Por qué quise ser pediatra? Porque cuando me formaba vi gente que disfrutaba lo que hacía y eran generosos con lo que entregaban; dije quiero ser como ellos”, señala el doctor.

Hoy es docente de 5to año de la carrera de Medicina, de Broncopulmonar, y años anteriores coordinó también el policlínico docente para los alumnos de 5to año, en el Hospital Padre Hurtado, cargo que está delegando. Además, dos mañanas a la semana visita a pacientes de especialidad pediátrica en dicho hospital, con internos; mientras que en Clínica Alemana hace pasos tutoriales a internos sobre neumonía recurrente. Este año lanzó un módulo de auto-instrucción pediátrica que está en la web, con 7 casos clínicos que hacen los internos, similar a una “tutoría virtual”. El proyecto está en marcha blanca y si tiene éxito, lo engrosarán con más casos.

“Ir periódicamente desde Clínica Alemana al Hospital Padre Hurtado me trae muchas retribuciones, más allá de lo económico… Una mañana de consulta probablemente compensa varias veces lo que uno recibe de salario en el hospital, pero había desafíos importantes. Armé un policlínico docente que cumple con el objetivo de dar una buena atención médica, a la vez de experiencia ambulatoria real a los alumnos. Además, me hace crecer como persona y como médico, porque hago un policlínico de pediatría, siendo especialista en broncopulmonar. Uno ve pacientes de mayor complejidad, he aprendido mucho, he tenido que repasar temas. ¿Entonces qué gano también? Ser un mejor médico”, indica Linus Holmgren.

Respecto a suLinus Holmgren (1) vida personal, está casado hace 12 años con la también doctora Ana Rocha, quien es ecuatoriana y especialista en endocrinología pediátrica de Clínica Alemana. Tienen 4 hijos, de entre 1 y 9 años.

Aficionado a las actividades al aire libre, escogió la comuna de Colina para vivir, lugar donde encuentra lo que tuvo cuando niño, que eran jardines grandes y espacio. En este contexto, entre sus actividades favoritas está la pesca con mosca, aunque reconoce que lo ha dejado de lado desde que fue papá. “Es peligroso y le quita mucho tiempo a mi familia, pero cuando vamos de vacaciones pesco con anzuelo”, finaliza el doctor.

Su mensaje a los alumnos:

“Los felicito por estar en una hermosa carrera, que si la hacen con Amor, independiente de la especialidad, van a ser exitosos, tanto en lo humano, profesional y económico. Si hacen lo que les gusta, todo lo otro viene por default. Yo soy un agradecido de la vida, tengo más de lo que pensé tener económicamente, familiarmente y profesionalmente.”

Su mensaje a los docentes:

“A los que hacen docencia, felicitarlos por lo que hacen, es la forma de trascender. Yo no me considero especialmente inteligente ni hábil, no voy a trascender por ganar un nobel u otras cosas similares, pero sí al ver a mis alumnos y lo que he formado, y ver el cariño que me dan de vuelta, creo que lo logro. Hay que tener claro que estos jóvenes van a ser médicos con nosotros o sin nosotros, y depende de nosotros que sean buenos médicos.”

 

 

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