
En el Auditorio Dr. Ernesto Behnke del Hospital Padre Hurtado se realizó el primer coloquio del año 2026 del Centro de Humanidades Médicas, un encuentro marcado por la reflexión, la memoria y el reconocimiento a 25 años de la creación de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo y del emblemático convenio con el Hospital Padre Hurtado.
La actividad contó con la presencia del escritor y académico Cristián Warnken, quien conversó con la Dra. Marcela Castillo, decana de la Facultad, y con el Dr. Pablo Vial, primer decano y fundador.
Para abrir el diálogo, Warnken citó un pasaje de Friedrich Nietzsche, en el que el filósofo reflexiona sobre la enfermedad como una experiencia transformadora que permite olvidar, dejar atrás y reconfigurar la vida: “La enfermedad me sacó con lentitud de todo aquello… me ahorró toda ruptura, todo paso violento y escandaloso. La enfermedad me proporcionó el derecho de dar completamente la vuelta a todos mis hábitos. Me permitió olvidar. Me ordenó olvidar. Me hizo el regalo de obligarme a la quietud, al ocio, a aguardar, a ser paciente”.
A partir de este texto, Warnken destacó cómo Nietzsche concibe el olvido como una fuerza activa, necesaria para la salud mental, la creatividad y la posibilidad de vivir plenamente el presente. Con esa reflexión se dio inicio a la conversación con ambas autoridades, quienes profundizaron en la historia, los valores y los desafíos de la Facultad.
El Dr. Pablo Vial compartió una mirada íntima y llena de anécdotas sobre los primeros años de la Facultad. Recordó cómo, gracias a un espíritu de colaboración que convocó a diversas generaciones de profesionales, terminó convirtiéndose en su fundador y primer decano.
Afirmó que los valores que dieron origen al proyecto siguen vigentes hasta hoy y que una de sus convicciones más profundas es el lugar central de los pacientes en la formación médica: “Los pacientes son los mejores profesores”.
Destacó que cada persona trae consigo un mundo —a veces explícito, otras veces silencioso— compuesto por su entorno, ilusiones y pensamientos: “Son personas que me hacen aprender mucho, por las que tengo un profundo respeto y agradecimiento”.
Consultada por los sueños y proyecciones para la Facultad, la Dra. Marcela Castillo recordó el período de acreditación de la carrera de Medicina como un punto de inflexión. Señaló que, desde el comienzo, existía la certeza interna de que el trabajo formativo era sólido y transformador: “Yo estaba convencida de que lo que estábamos haciendo estaba bien, que nuestros estudiantes se transformaban de una manera que realmente era mejor incluso que la que pensábamos y soñábamos. Eso lo sabíamos nosotros, pero no el resto”.
El proceso de acreditación —desafiante y evaluado por pares exigentes— terminó confirmando esa intuición: “Cuando vivimos el proceso de acreditación y logramos la acreditación máxima, nos dijimos: vamos por más, porque sabíamos que las cosas se podían hacer mejor”.
El encuentro se convirtió en un espacio para reconocer el camino recorrido durante 25 años, valorar el vínculo con el Hospital Padre Hurtado y reafirmar el compromiso con una formación médica humanista, ética y conectada con las personas.
El Centro de Humanidades Médicas continuará durante 2026 con un ciclo de coloquios orientados a explorar el sentido profundo del trabajo clínico y académico, bajo la temática «Quiénes somos y queremos ser, desde el origen y la identidad».